


La granja
Hace 20 años una mujer joven y apasionada de los niños y la naturaleza, emprendió un proyecto educativo vanguardista. Gracia, por aquel entonces, apenas hubiera podido imaginar toda la vida que albergaría aquella idea alocada pero firme en sus fundamentos.
Buscó un lugar especial donde construir una Granja Escuela, y rebuscó por todos los rincones del mapa provincial aquel lugar. Un día, algo extenuada, después de recorrer muchos kilómetros, Gracia y su inseparable marido encontraron una abandonada y antigua granja. Los muros y construcciones hablaban de otras épocas en los que la vida discurría tranquila y apacible.
Poco a poco, sin darse cuenta y con la ayuda de sus hijos -¡por entonces ya era madre de cuatro!-, fue transformando aquella humilde granja en un lugar lleno de vida.
Con esa de idea de fondo, comenzó su proyecto de Centro Educativo, especializado en transmitir los conocimientos que alberga la tradición oral, la riqueza cultural que subyace a la vida en el campo; y las múltiples oportunidades que ofrece nuestro maravilloso entorno para educar en el respeto y cuidado del medio ambiente mediante un aprendizaje dinámico.
Son 20 años de vida. Miles de niños que han vivido la experiencia. Excursiones con sus colegios, visitas con sus familias, campamentos con sus amigos. Vivencias, aprendizajes, lecciones creativas en espacios diferentes donde fomentar la empatía y la creatividad.
Nuestros compañeros
Los animales que viven en la granja también son ya, parte de nuestra gran familia. Casi todos ellos llegaron cuando abrimos la granja y el resto han ido naciendo en ella; muchos los hemos acogido con enorme ilusión y paciencia para que se adaptasen a su nueva vida en la Granja Escuela.
Para algunos llegó el momento de dejarnos, como nuestro inseparable Chato que aguantó pacientemente los tirones de pelo, achuchones y carreras de los chicos; o Lucera, nuestra querida vaca que ojiplática observaba como los niños intentaban ordeñarla. De lo que si estamos seguros es de que todos fueron felices con las visitas de los niños.
Con todos ellos hemos vivido momentos divertidos y entrañables que hemos compartido con los colegios y las visitas que hemos tenido a lo largo de estos veinte años.
Este hecho que puede parecer sin importancia, es para nosotros fundamental cuando trabajamos conjuntamente con los niños y los animales. Hay un gran trabajo de fondo y a diario de adiestramiento que nos proporciona una gran seguridad y confianza a la hora de realizar las actividades.
